
Juego
de Ridiculeces
*** Tragaluz: Degradación a la eficacia que
paradójicamente muestra el rostro de la ineptitud con una farsa apodada 4T
*** El régimen obradorista es como la ruleta rusa:
no ha aportado ninguna garantía de prosperidad para los más de 130 millones de
mexicanos, salvo aquellos cautivos que son "chayoteados" bimestralmente con
$4,800, producto de los impuestos y no del bolsillo de «un agiotista
ideológico» que solo "mata el hambre" con dádivas del Banco del Bienestar
BLAS
A. BUENDÍA *
Cuatro
años de acciones que son verdaderamente elevadas al tope de la incapacidad;
cuatro años de inacciones; cuatro años de inoperancia; cuatro años de
inutilidades; cuatro años de actos circenses que desmañanan a todos para ver a
un orate a quien solo se le escuchar sus expresiones y risotadas estúpidas;
cuatro años de impotencias; cuatro años de ineptitudes; que, para rematar,
cuatros años de una entera nulidad ejercidas por un enano mental.
Es
—en parte— el tragaluz de la completa degradación del tristemente célebre líder
de la 4T (Cuarta Transformación), que en lugar de ser un modelo a seguir a
nivel intencional, hizo caer a millones en la violencia verbal, aplicando el
encono social, en la fragmentación, en la crispación y, lo peor, tolerar a
quienes creen en un sociópata que en su pasado, se trasformó en el Caín de
Macuspana, tras asesinar de certero balazo a su consanguíneo José Ramón López
Obrador.
No
hay duda. La Academia de Derecho Penal del Colegio Nacional de Abogados Foro de
México, A.C., hace un análisis del “inquilino indeseable” de Palacio Nacional,
de quien también para la sociedad en su conjunto, de forma crítica y veraz, lo
reputa como “un presidente asfixiantemente nocivo”, falto de conocimiento del
acervo cultural jurídico, que se traduce en un “inoperante presidente que ya es
repudiado por las clases desde las más pobres, hasta las más encumbradas. En
sí, México sigue sufriendo de la crueldad de un déspota, muy propias de un
dictador.
La
exposición de motivos y el espíritu de la Constitución Política de los Estados
Unidos Mexicanos, consagra en sus preceptos todos los principios políticos,
sociales y jurídicos encaminados a la realización de los postulados
del movimiento armado que arrojó como consecuencia el derramamiento de mucha
sangre de hermanos mexicanos, y las premisas futuras que se pudiesen dar.
Nuestra
Carta Republicana, en el pasado y en el presente reconoce todos y cada uno de
los supuestos del Estado, absolutamente todos. Por lo que se refiere a la
justicia, en el ayer y en el hoy se sigue oponiendo a la tesis que afirma lo
contrario a aquella necesidad de un contenido moral en la justicia y en la
política.
Nuestra
Carta de Carranza, en el campo de la ética, se sitúa en la moral del deber de
los gobernantes, autoridades y juzgadores y, como imperativo categórico,
refiere que la corrupción no puede, no debe y no tiene que ser parte de ese
deber.
Esa
Suprema Ley en su cuerpo doctrinario, en su esencia, en su espíritu inculca que
la conducta a seguir por parte de nuestras autoridades, pertenezcan ellas
al Poder Ejecutivo, al Poder Legislativo o al Poder Judicial Federal —los tres
órdenes de gobierno—, debe encontrase encaminada a la realización del bien para
la Nación o al conocimiento del bien para determinar la conducta moral a seguir
en beneficio de la República y de la Justicia.
El
Estado, su Presidente, sus Senadores, sus Diputados, sus Agentes del Ministerio
Público, Fiscales, Jueces, Magistrados y/o Ministros, no deben de ser entes
ajenos a la moral que impecablemente regula la vida de nuestro México.
“Nuestra
Carta Magna tiene un contenido eminentemente ético a fin de conservar la paz
social de nuestra República. No es la corrupción la que debe de rodear la obra
de esos postulados por los que se derramó la sangre de los hijos de nuestra
Patria”, afirmó el prestigiado penalista Alberto Woolrich Ortiz.
Acusa:
“El neoliberalismo y la 4T, como bien sabemos muchos entendidos mexicanos, se
fundó y funda primordialmente en tratar de comprobar una eficacia de la
ineficacia para respetar la Ley y de ello es que los pensantes tendremos que
tratar de extraer, independientemente, el ¿porqué de la necedad de no acatar la
Norma Suprema?
“Gran
acierto en el pasado tuvo Charles Caleb Colton, inglés, experto en
declaraciones breves y doctrinales, mediante las cuales siempre expresó
principios coherentes: ‘La verdad es una, pero el error es múltiple,
puesto que puede haber miles de opiniones sobre cualquier asunto, pero solo uno
es verdadero’”.
Y
en ese caso —señaló— resulta ser que la verdad se contiene en el Texto del Pacto
Federal, y no en la eficacia de la ineficacia del neoliberalismo y la Cuarta
Transformación de la Nación; lo que debe prevalecer en la República es la
dignidad y respeto para nuestra Carta Magna.
En
sí, el régimen obradorista es como la ruleta rusa: no ha aportado ninguna
garantía de prosperidad para los más de 130 millones de mexicanos, salvo
aquellos cautivos que son chayoteados bimestralmente con $4,800, producto de
los impuestos y no del bolsillo de “un agiotista ideológico” que solo “mata el
hambre” con dádivas del Banco del Bienestar
“¡Es
cuanto!”, puntualizó el licenciado Alberto Woolrich Ortiz, quien es presidente
de la Academia de Derecho Penal del Colegio Nacional de Abogados Foro de
México, A.C.
Reportero
Free Lance *
Premio
México de Periodismo Ricardo Flores Magón-2021
filtrodedatospoliticos@gmail.com